Qué Hago Cuando Fracaso

Escrito por Leo Babauta en su blog Zen Habits

Fracaso en muchas más cosas de lo que la gente se imagina, y eso es algo que no se espera de mí porque yo mismo he escrito libros de cómo adquirir y formar buenos hábitos.

Fracaso seguido, y me siento tan mal como cualquiera. Se me baja la autoestima, me siento culpable y me escondo de otros y de mí mismo.

Fracasar es horrible. Y sin embargo no queda otro remedio que levantarte y tratar otra vez. Fracaso en llevar una alimentación saludable todos los días, pero sigo intentnado. Fracaso en hacer ejercicio, pero sigo tratando. He hecho varios intentos de escribir el libro que estoy escribiendo, y he desechado todos mis avances en varias ocasiones porque no me gustaba, y vuelvo a empezar, hasta el punto en que ya casi termino. Fracaso en quererme y aceptarme a mí mismo, pero no me rindo. Fracaso en ser un buen padre (aparentemente todos los días), pero sigo tratando, y a veces lo logro. Cuando me propongo algo, y trato una y otra vez, seguido tengo éxito.

¿Cuál es entonces el secreto del éxito? Pues no hay secreto, solo tienes que seguir tratando.

Dicho todo lo anterior, aquí hay algunas recomendaciones que a mí me han funcionado:

  1. Sé más flexible. Cuando tratas de cumplir una meta demasiado rígida, o cuando tienes un plan inflexible, y las cosas no van saliendo bien, lo más seguro es que termines desanimado. Pero si visulizas una meta o un plan más flexible y piensas “puede ser que las cosas no me vayan saliendo como las imaginé, pero no voy tan mal, voy en el camino correcto”, entonces tus resultados no se ven tan desatrozos. No hay un solo camino para lograr una meta.
  2. Cada fracaso lleva un aprendizaje. Cuando fracasas siempre aprendes algo. Antes de fracasar creías que sabías como lograr las cosas, pero la realidad no era así. Esto quiere decir que ahora sabes algo que antes no sabías, y eso es muy bueno. Ahora puedes ajustar tu plan, descurbir nuevos métodos y seguir aprendiendo.
  3. Pido ayuda. Cuando estoy batallando con algo, sé que tengo dos opciones: me rindo o encuentro nuevas formas de hacer las cosas. Pero no siempre es fácil encontrar nuevas formas de hacer las cosas uno mismo, así que busco ayuda, de mi esposa, de mis amigos, de mi familia. Casi siempre me dan unos consejos tan sencillos que termino preguntándome cómo no lo vi así antes. Otras veces me dan consejos brillantes. Pero casi siempre encuentro el consejo que necesito.
  4. Me doy un tiempo libre. Cuando estoy ciclado sin avance, lo mejor que puedo hacer es darle a mi mente y a mi cuerpo un poco de tiempo libre. Así que me tomo unas horas, o unos días, o unas semanas, o lo que sea necesario, antes de reaunudar. No tengo un tiempo estandar, así que me guío por  cómo me siento.
  5. Me recuerdo constantemente porque es importante lo que estoy tratando de lograr. Es fácil abandonar tareas cuando se ponen difíciles. Siempre es más fácil no hacer algo que hacerlo. Pero renidrte también lleva la pérdida de algo importante, que es el logro de la meta, por lo que vale la pena pesnar en lo importante que es y renovar mi compromiso.

Me doy cuenta que no soy perfecto, y que llevo dentro todas las inseguridades que los demás sienten. Todos sentimos lo mismo, y mientras compartimos la culpabilidad de fracasar en ser mejores, también compartimos el derecho de tratar una y otra vez.

Así que sigue tratando.