parkinglot

A donde voy y en lo que estoy, trato de poner atención, porque creo que en cada situación siempre hay algo que aprender. Por eso me da mucho gusto ver a mi amigo Jorge (el del Círculo Virtuoso de Empresarios), especialmente con él siempre aprendo algo nuevo.

El otro día fuimos a comer. Me platicó que tiene un hijo estudiando en Estados Unidos. Vive en un dormitorio de la escuela y su mejor amigo es de Suecia. Un día fueron juntos a ver una obra de teatro, y fueron en el carro del amigo. Llegaron a teatro muy temprano, el estacionamiento estaba casi vacío, y el amigo se estacionó en el lugar más alejado del teatro. El hijo de Jorge le preguntó porqué se había parado ahí, si todo el estacionamiento estaba vacío, podían ocupar un lugar más cerca del teatro para no tener que caminar ahora y a la salida, después de todo esa es la ventaja de llegar temprano, y su amigo le contestó:

“Nosotros pudimos tomarnos el tiempo para llegar temprano, tenemos tiempo de sobra para caminar al teatro, pero no todos van a tener la misma oportunidad. Lo más justo es dejar los lugares más cercanos para los que van a llegar tarde, imagina la prisa que traerán. Solo estoy siendo considerado”.

Vaya lección de las diferencias entre nuestras culturas, y vaya lección de vida. En lugar de tomar provecho de tus ventajas, da gracias porque las tienes, y ayuda a quien no las tiene. Algún día estarás del otro lado de la fortuna, y te gustará que otros sean considerados.