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Otro año que está por acabarse. Soy de esos necios que insiste en plantearse Metas de Año nuevo, y peor aún, soy de los pocos que los revisa a medida que el año avanza. Llevo más de 15 años haciendo esto con resultados mixtos: por un lado me emociono de las metas que logro (o que casi logro), por otro siempre termino decepcionado de las que quedaron muy lejos de completarse, y estoy siempre listo para incluirlas en la nueva lista del siguiente año.

Hace algunos años leí un artículo que hablaba de lo decepcionante que es no lograr una meta, proponértela una vez más cada año, y nunca lograrla. El artículo decía que muchos abandonan plantearse metas de año nuevo porque siempre son las mismas metas del año anterior que nunca se logran. Lo más probable es que la razón por la que nunca las logras es porque tal vez no sean metas, tal vez sean cosas deseables, que te gustaría lograr, pero que cuando te toca vivir tu vida real no quedan dentro tus prioridades prácticas, y por eso ni las comienzas. Incluso puede que las metas que te propones son imposibles de lograr, aunque te propusieras hacerlas, nunca las lograrías, como correr un maratón cuando ni siquiera estás en forma, o ganar un millón de dólares cuando nunca has visto esa cantidad junta en tu vida.

No te desanimes si no logras tus metas, y no abandones el ejercicio de proponértelas. Si teniendo metas a veces no las logras todas, sin tenerlas menos las vas a lograr. Para que te animes y termines el año con una nota positiva, te propongo un ejercicio que yo hago desde hace varios años. Antes de empezar a pensar en tus metas del próximo año, haz un listado de tus logros del año que termina. Puede parecer que no has logrado nada, que éste fue otro año que se te fue. A menudo a mí me parece así, pero cuando te sientas a pensar concienzudamente, y empiezas a recordar cada momento que has vivido, vas descubriendo esas pequeñas hazañas que pudieron hacer la diferencia para ti y para otros. No tienes que haber salvado al mundo, basta con que hayas abierto la puerta para otra persona, que hayas ayudado a una persona de escasos recursos con el dinero que para tí estaba de sobra, basta con que hayas dado un buen consejo, con que hayas festejado el triunfo o el cumpleaños de alguien más, con que hayas dedicado tu tiempo a tu familia. No necesitas cambiar el rumbo del universo para sentirte orgulloso de ti mismo, basta con que enlistes cosas ordinarias pero buenas, simplemente con que hayas cumplido con tu deber.

Encuentra un lugar tranquilo, sin interrupciones. Siéntate con tu agenda, tu diario, tu calendario, para que recuerdes cada evento, y toma nota de las cosas que has logrado, y que te hagan sentir orgulloso.

Éste año que termina, fue otro de pequeños logros para mí, y también de grandes metas sin cumplir, pero otro en el que puedo sentirme orgulloso de mi mismo, porque lo viví intensamente. Muchos de los logros en mi lista son solo para mí, pero algunos los puedo compartir, y lo hago humildemente:

  • Me propuse levantarme temprano para ver 50 amaneceres y dar gracias. Al momento que escribo llevo 88.
  • Me propuse leer 12 libros, no lo logré, pero alcancé a leer 6, que para mí no es nada malo.
  • Al día de hoy, hice ejercicio 121 días y he corrido 470 kilómetros, incluyendo 2 carreras oficiales de 10K y una de 5K, y fui de hiking 8 domingos con mi hijo, por cierto, todos estos logros quedaron cortos de mis metas.
  • Mantengo un blog (éste) y publiqué 416 artículos, tengo 565 suscriptores y me visitaron de 108 países
  • No soy tomador, pero disfruto de la cerveza ocasional. Me propuse no tomar alcohol, y hasta ahora lo he logrado.
  • Me propuse mantener mi mismo peso y lo he logrado.
  • Trabajé con pasión y entusiasmo todos los días del año y rompí mi record personal de ventas.
  • Me propuse pasar más tiempo de calidad con mi familia, y he puesto todo mi esfuerzo.

Ésta lista me está ayudando para hacer mis propósitos para el próximo año, porque ésta vez espero, ahora sí, lograr todas las metas que me proponga.

Haz el ejercicio, comparte tus logros con las personas que quieras, y no te desanimes si no lograste lo que te propusiste. Seguro que sin querer lograste muchas otras cosas que ni siquiera te habías propuesto. Proponte tus metas para el próximo año, anótalas y no las pierdas, revísalas periódicamente, enfócate y avanza.

Si te lo propones, puedes lograr lo que quieras.