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A todos los gobernantes del mundo,

Esperamos que hayan podido ver la ceremonia inaugural de los juegos olímpicos en Londres este pasado Viernes.

¿Recibieron nuestro mensaje?

Esperamos que lo hayan recibido, que les haya gustado y sobre todo que lo hayan entendido.
Quisimos decirles que, según nuestro punto de vista, sí es posible convivir en paz. Que a diferencia de ustedes, a nosotros no nos importan las razas, ni las religiones, ni las edades, ni los colores de nuestras banderas, ni nuestros idiomas. Entendemos que ustedes están enfocados en encontrar lo que nos separa, pero a nosotros, nuestras diferencias nos unen, y nos complementan.

A veces parece que ustedes y nosotros vivimos en mundos distintos. Queremos reafirmarles que en el nuestro también hay guerras, pero son diferentes a las suyas. En nuestras batallas todos ganan, hasta los que pierden. Los perdedores se sienten tristes por haber perdido, pero contentos por los ganadores, y siempre los felicitan con admiración sincera. Antes y después de cada pelea, los contrincantes se dan la mano, y a veces hasta abrazos y besos. El ganador solo se lleva su orgullo y nadie pierde la vida. El ganador nunca se arrepiente de lo que hizo para ganar. En nuestras guerras hay entusiasmo, y no hay balas ni sangre. Las únicas explosiones provienen de fuegos artificiales que despiertan emociones y no miedo, y no destruyen nada. Todas nuestras guerras empiezan y terminan con una fiesta, y a todos nos quedan ganas de organizar otra. Nuestra única ambición es ser mejores.

Llevamos miles de años (literalmente) tratando de explicarles, pero al parecer no han entendido. Ustedes se distraen con facilidad, por eso este Viernes pasado se los quisimos representar, para ver si con un sentido de entretenimiento prestan un poco más de atención. Entendemos que desde allá arriba se ven las cosas diferentes. Ustedes pueden pensar que ven cosas que nosotros no vemos. Pero no olviden que juraron que todo lo que harían, lo harían por nosotros. Tal vez son muy inteligentes, pero por favor, nunca vayan a creer que son diferentes, y mucho menos mejores. Ustedes son como nosotros. ¿Recuerdan cuando eran de por acá? No fue hace tanto tiempo.

Esperamos que hayan entendido. Prometemos que se los vamos a estar recordando, y por si acaso, ya estamos preparando la siguiente representación que les mostraremos dentro de cuatro años en Brasil. Mientras tanto, acompáñenos, disfruten nuestra guerra, puede que aprendan algo.