De vacaciones con mi familia, en uno de esos sitios turísticos llenos de gente de todas nacionalidades, vi un joven con una camiseta que decía “La vida es un trabajo de tiempo completo”. Siendo yo coleccionista de frases cortas y pegajosas me dio risa y me la aprendí de inmediato. Me dio risa porque el muchacho que la vestía tenía la apariencia de que para él, vivir era un trabajo que le ocupaba todo su tiempo y no parecía que trabajara en nada más.  Y me la aprendí, porque si bien es cierto que la vida no es un trabajo de tiempo completo, aprender a vivir bien sí lo es, y hay a quienes les toma toda una vida.

Como dice Mel Gibson en la película Corazón Valiente: “… todos morimos, pero no todos aprendemos a vivir.” Unos pasan toda la vida buscando su propósito, otros la pasan evitando encontrar su propósito. Pero todos quieren encontrar la felicidad, y solo unos pocos la encuentran, porque la mayoría la busca en donde no está.

¿Para ti qué significa vivir bien? Éstas son algunas cosas que yo he ido aprendiendo con los años:

  1. La felicidad no está en las cosas materiales. A veces pareciera que ahí esta, pero no es cierto. Si así fuera, la gente más rica sería más feliz, y la felicidad se podría comprar con dinero. Hay gente extremadamente rica que no es feliz, y hay gente pobre que sí es feliz. Esto no quiere decir que no puedas tener ambiciones, y que debas abandonarte en la austeridad completa, solo y simplemente quiere decir que ahí no está la felicidad, así que no bases tu búsqueda en eso, o estarás perdiendo tu tiempo y te encontrarás avanzado en años igual de vacío.
  2. Viaja ligero de equipaje. Cada quién tiene una idea o una creencia de qué sigue después de esta vida. Independientemente de cuál sea la tuya, lo único cierto es que esta vida no es nuestro destino final, es solo una parte de un viaje. Así que viaja ligero. No lleves cosas de más, porque tendrás que irlas cargando y harán más tedioso y lento tu camino. No acumules cosas que no necesites. Perdona y olvida. Busca llevar solo buenos recuerdos y buenos aprendizajes. Colecciona solo cosas que no tengan precio. Carga con todos tus amigos, contigo mismo y deja lo demás, que a donde quiera que vayas después, nada te puedes llevar.
  3. Lo más importante es la familia. Al mundo llegaste solo, y solo te vas a ir. Esta vida se trata de tí, y de nadie más. Nadie puede sentir lo que tú sientes. Nadie puede herirte sin tu permiso, ni nadie puede hacerte feliz si no se lo permites. Pero nadie se salva solo. Todos necesitamos a los demás para ayudarnos a cumplir nuestra misión. Cuando naciste se te dio una familia, que bien o mal te ha ayudado durante tus primeros años. Con el tiempo, tu has ido encontrando a otras personas que has ido agregando a tu familia, porque tus amigos son los hermanos, padres e hijos que tu escoges.
  4. Cuida tu cuerpo. Tu cuerpo es tu vehículo durante tu vida. Cuando se acaba el cuerpo se acaba la vida. Aliméntate bien. Haz ejercicio. Descansa. Deja todos los vicios que lo envenenan. Mente sana en cuerpo sano.
  5. Busca hacer lo que te apasiona, o apasiónate de lo que haces. La vida es demasiado corta como para no hacer lo que te apasiona. Busca qué es, y busca el tiempo para hacerlo. Si puedes hacerlo todo el tiempo y aún tener comida en tu mesa, felicidades. Si tu pasión no te da de comer, entonces ponte a trabajar y busca tener tiempo suficiente para tu pasión. Y trata de apasionarte de lo que haces. Si no te gusta lo que haces, pregúntate pórque. Hay belleza en todo, y si no la ves, búscala en donde mismo pero desde otro ángulo. Si de plano no le encuentras nada bueno a lo que haces, será mejor que lo dejes y busques otra cosa que hacer.
  6. Da gracias de lo que tienes y de lo que no tienes. Nada mejor para ser feliz en el instante que darte cuenta que ya tienes todo lo que necesitas para ser feliz, solo te falta serlo. Así de fácil. Da gracias a la vida por las bendiciones que has recibido, y agradece aún más lo que no tienes. Y a los demás, dales las gracias por lo que han hecho por ti, bueno o malo, porque te han hecho ser la persona que eres hoy, listo para ser feliz cuando lo decidas. Y cuando digo da las gracias, me refiero a darlas en verdad, verbalmente o por escrito, porque a nadie le sirve la gratitud en silencio. La gratitud es un ejercicio, no es un sentimiento, ni un estado emocional. Si no tomas acción no es gratitud. Y la gratitud es un ingrediente clave para la felicidad.
  7. La mitad de las cosas que te preocupan nunca pasan. La mayoría de las cosas que te preocupan no valen la pena, no son de vida o muerte. ¿Quieres vivir bien sin preocupaciones? Relájate y deja de preocuparte.
  8. ¿Has visto la película El regalo (The Gift)? Ni la veas. El autor argumenta que para obtener algo solo basta desearlo con todas tus fuerzas, y así por así, tarde o temprano lo tendrás. Nada más falso. Para lograr algo, hay que trabajarlo. Entre más trabajo y preparación, más probabilidades de lograrlo. Sin trabajo, te atienes solo a tu suerte, y tu suerte no la controlas tú, tu trabajo sí. Si quieres soñar, vete a dormir. Si quieres lograr tus sueños, mantente despierto y ponte a trabajar.
  9. Karma. Yo creo ciegamente en que todo lo que eres o das se te regresa. Creo que si eres bueno, a largo plazo te va bien, y si eres malo a largo plazo te va mal. Pero el karma en el que yo creo es muy diferente al concepto que tienen muchos. Hay quienes quisieran controlar al karma y le exigen cuándo y cómo quieren que se les regrese lo que dan. Hacen favores solo pensando en el retorno que quieren recibir, y cuando no lo reciben se frustran, se molestan y se envenenan. Ven al karma como moneda de cambio, y quieren que el karma les adivine el pensamiento: “Yo voy a hacer esto para que después tú me lo agradezcas de esta forma”, o “voy a hacerte este favor, pero me debes uno, lo que yo te pida y cuando yo quiera.” Lástima, las cosas no funcionan así. Cuando haces un favor, la vida te paga dos veces de diferentes formas: el primer pago es ahí mismo, de inmediato, con la satisfacción de haber hecho el bien, sin importar a quién. Si tu intención era recibir algo más a cambio, y no hacer el bien por el simple hecho de hacerlo, pues con razón no recibiste tu premio. Tú no controlas lo que recibes, solo controlas lo que das. La segunda forma de pago viene a largo plazo, porque tu vas sembrando una semilla en cada uno de los que ayudas, y eso no se olvida. Además, vas formando un hábito de dar sin esperar recibir, lo que te llena de satisfacciones inmediatas que te abren la puerta para ser feliz.
  10. Tu puedes ser feliz cada vez que tú quieras. Es una cuestión de actitud.

En fin, fuera de risas, vivir no es un trabajo de tiempo completo. El verdadero trabajo de tiempo completo debería ser enseñar a vivir. Si tu ya sabes cómo vivir, si ya viste las señales que hay en todas partes y que pocos ven, si ya eres feliz o en eso andas, contágialo, desparrámalo, desbórdalo, compártelo, enséñalo. Este sí es un trabajo de tiempo completo, y el único que vale la pena.